A la calidad de los centros invernales hay que añadir el encanto de sus pueblos y la belleza de sus paisajes
Las perlas de los Alpes
Para cualquier aficionado a la nieve, los Alpes son un destino obligado ya que se trata del sistema montañoso más importante de Europa. Sus numerosos valles hacen de esta cordillera el territorio perfecto para disfrutar de todas las modalidades del deporte invernal.
Los centros invernales más importantes de los Alpes se distribuyen entre Austria, Francia, Italia y Suiza. Todos ellos cuentan con avanzadas instalaciones y ofertas atractivas, y con la garantía de ofrecer nieve de calidad durante casi todo el año. También hay que añadir el encanto de sus pueblos, la belleza de sus paisajes y la variada oferta de deportes no sólo invernales.
Para los aficionados españoles, los Alpes franceses son los más cercanos y accesibles. Todos los años, miles de aficionados aprovechan esta proximidad para disfrutar del placer de deslizarse por unas pistas aptas para todos los niveles. Los Alpes sureños, a una hora de Niza, al no tener glaciares sólo ofrecen nieve en temporada de invierno; sin embargo, un poco más al norte hay una gran oferta de esquí los 365 días del año.
Les Deux Alpes
Ejemplo de ello es la estación de Les Deux Alpes, ubicada entre los Alpes del norte y del sur, en el corazón de Oisans, una estación que dispone de más de 200 kilómetros de pistas. En la cota alta se encuentran los glaciares de la Girose y el Mont Lans, lo que posibilita que también se puedan utilizar sus pistas en verano. La estación está abierta a todos los deportes de invierno con múltiples posibilidades, como raquetas de nieve, quads, motos de nieve, cascada de hielo y ala delta. A primera hora, los aficionados eligen las pistas que se encuentran en la cota 3.200 por la calidad de la nieve.
Alpe D´Huez Uno de los mejores dominios esquiables de los Alpes franceses es Alpe D’Huez, ubicado a los pies del macizo de Grandes Rousses, a 63 kilómetros de Grenoble. Gracias a su altitud, la presencia de nieve en las 10.000 hectáreas está garantizada. Sin embargo, Mongelos advierte de que el cambio climático está afectando también a estas áreas naturales. Este dominio destaca por la cantidad de pistas para principiantes y porque tiene una de las pistas de esquí más largas de Europa, la Sarenne, de 16 kilómetros. Además, para los que la jornada les ha sabido a poco, dos días a la semana pueden disfrutar de una pista nocturna.
Y cuando la luz empieza a escasear, su sala de congresos acoge actividades como conciertos, pista de patinaje sobre hielo, piscina descubierta e, incluso, pistas para practicar ‘luge’, una especie de trineo con ruedas. Y aprovechando que Alpe D'Huez está cerca de Grenoble, la capital de la región, se recomienda no abandonar la estación sin antes visitar su casco histórico monumentales plazas y su particular teleférico, que se eleva hasta el fuerte de La Bastille, donde se pueden disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.
Tignes
Pero si se decide viajar un poco más al norte, Tignes es uno de los destinos estrella. Situada en el corazón de los Alpes galos, es una de las pistas con mayor tradición por su esquí de verano, ya que disfruta de nieve los 365 días del año gracias al glaciar de la Grande Motte. La nieve de la época estival es ideal para iniciarse y perfeccionarse en los deportes de deslizamiento, ya que los aficionados que acuden son una mezcla de esquiadores principiantes y profesionales.
Suiza
Las estaciones suizas se ubican en pleno corazón de los Alpes. Los glaciares garantizan la nieve todo el año, aunque es a partir de diciembre cuando los centros abren sus remontes al público. En total, ofrecen más de 10.000 kilómetros de pistas de esquí alpino y más de 5.000 de fondo. Al final del valle del Ródano, en la localidad de Visp, una carretera lleva a dos de los valles más importantes: Zermatt y Saas Fee. El primero de ellos destaca por ofrecer la mayor zona esquiable en verano, mientras que Saas Fee está rodeado por trece montañas con 4.000 metros de altitud.
El pueblo de Zermatt mantiene su estilo tradicional, con casas de madera y pequeños hoteles. Además, la circulación de los coches por las calles está restringida, por lo que existe un parking cubierto de gran capacidad al llegar al centro invernal.
Cómo llegar
-Francia: Air France e Iberia ofrecen varios vuelos semanales a Lyon. Desde la terminal hay salidas en autobús y tren a Grenoble y Ginebra. En coche, desde Barcelona los Alpes están a 6 horas y Tignes a 7.
-Suiza: La opción más rápida son los vuelos a Zurich con Swiss Airlines.
A tener en cuenta
Si el desplazamiento se hace en coche por carreteras secundarias, vigilar el combustible porque las gasolineras cierran de siete de la tarde a siete de la mañana. |